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martes, 29 de septiembre de 2015

CRISIS EN SIRIA

SEGUNDA PARTE - LOS REFUGIADOS

Hola, hoy, 29 de septiembre de 2015, continuaré la temática de la crisis de Siria con esta segunda parte, titulada REFUGIADOS.

Ahora que hemos analizado la situación bélica en la República Socialista de Siria, pasemos a analizar política y económicamente la consecuencia de esta situación: la emigración masiva de refugiados de guerra.

Esta crisis migratoria, al ser tan abundante, ha llevado a que las administraciones de los países receptores se hayan visto sobrepasadas, llegando a haber tan tristes finales como muertes y cierres de fronteras al paso de estos refugiados. Cualquiera con dos dedos de frente y un poco conocimiento del tema percibe claramente el carácter socialista de este acto, pero aun así muchos iluminados se llenan la boca diciendo que es el capitalismo el que cierra las fronteras a estos inmigrantes. Alumbremos un poco este oscuro problema.

El socialismo, basado en la centralización de ciertas administraciones (las cuales realizaría con mayor eficacia y menor coste el mercado), necesita realizar unos "presupuestos de Estado" para saber cómo se realizará la presión fiscal para conseguir riqueza, ya que el Estado es incapaz de crear riqueza, por lo que lo consigue mediante el robo vía impuestos al ciudadano. El Estado realiza unos cálculos para saber cuánto habrá de recaudar para mantener las administraciones que deficientemente controlará (deficientemente ya que esos cálculos estarán desfasados a la hora de ponerlos en práctica: el cálculo de coste de mantenimiento de una administración para hoy no será el mismo de mañana), por lo que, al llegar individuos foráneos, el gasto administrativo aumentará, lo cual no estaba contemplado en los Presupuestos, lo que lleva al Estado a considerar una serie de medidas: o cerrar las fronteras para que no entren nuevos individuos que aumentarían el coste administrativo, o dejar que entren, provocando un déficit público, el cual será solventado mediante el rescate público, que se realiza por parte de Bancos Centrales a unos intereses artificialmente reducidos, los cuales los ha creado mediante la concesión estatal de diversos monopolios (como la impresión de la moneda en curso, por ejemplo), lo que lleva a una expansión crediticia insolvente, luego al impago de créditos, nueva quiebra, nuevos préstamos, etcétera, etcétera... En definitiva, el socialismo puede hacer dos cosas para evitar el desajuste administrativo frente a la llegada de inmigrantes masiva: o cerrar fronteras o aumentar los impuestos.

El cierre de fronteras es un acto socialista (arriba expliqué el por qué se ve forzado a realizarlo, ahora explicaré por qué es una medida anticapitalista) y no capitalista.

Sin entrar en la cara política y ética del liberalismo que lucha fervientemente por las libertades de las personas, entre ellas la libertad de decidir dónde vivir, y siendo fríos y calculadores economistas, veremos que el capitalismo no solo se opone a las fronteras, sino que apoya la llegada de inmigrantes.

En primer lugar, en el capitalismo, al imperar la propiedad privada, no habrá gasto administrativo, por lo que no supondrá ningún gasto común la llegada de inmigrantes a esa región capitalista, donde cabría aplicar entonces el adagio "vive y deja vivir". Pero resulta que, "capitalistamente" hablando, interesa la llegada de inmigrantes, pues estos aportarán capital, lo cual aumentará las potencialidades de creación de riqueza, a pesar del socialismo.

Como en todos los casos, propongo una salida liberal para esta crisis: abrir las fronteras y capitalizar las administraciones para poder reducir los impuestos, generando mayor riqueza, tanto para los inmigrantes para que puedan ganarse el pan como para los ya residentes.

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